Yoga moda o tradición?


Asistir hoy en día a un espacio de yoga, no es lo que era en mis tiempos y mucho menos lo que era para los maestros de la antigüedad. Hubo una época donde sólo se necesitaba una cueva y taparabos para hacer yoga; ahora si no llevamos las chanclas Birkin, el tapete mas caro y la ropa elástica que resalte la figura no estamos en el ambiente.

Y la verdad no estamos en contra de eso, cada quien vive en su multiverso de la manera que puede y quiere, nunca entenderemos las decisiones de las personas que viven en otro nivel socioeconómico, ya sea superior o inferior al nuestro, así que las prioridades de cada quien, son eso, de cada quien.

Ahora lo que sí se puede referir es lo siguiente; el Yoga se empieza a formar desde la necesidad mental de encontrar Paz Espiritual, para el yoga, el cuerpo físico no es más que un envase que adentro contiene el espiritu, el ser sensible, la gota divina, es decir, eso que volverá a la fuente una vez que hallamos trascendido; lo que nos impide precisamente vernos de esa manera, es el ego físico y mental, entonces el yoga surge como instrumento para restar a tu mente de cosas, personas y situaciones que no necesita, y hacer caso de la famosa frase: Rico no es el que tiene todo, sino el que menos necesita. 

Actualmente,  han surgido muchos libros de neurociencia y en los que he leído que seguro no son todos ni mucho menos, pero sí he visto que se refieren a la regulación del sistema nervioso central y claramente las personas que asisten a yoga con algún tipo de dolencia, buscan alguna solución; pero sí desde antes de llegar, ya nos preocupa como nos van a ver, que outfit vamos a lucir, que postura es mas instagrameable, continuamos en hipervigilacia, en competición y demasiado ocupados en el entorno (vaciados al exterior), desde ahí el Yoga NO puede surgir como herramienta de salud, a lo mejor como fitness inconsciente claro que sí, pero como neuroregulador, no para nada, y sí no podemos enseñarle al cuerpo y nuestra mente que lo seguro es seguro (un espacio donde puede abrirse a soltar lo que le duele y a integrar experiencias de amor y aceptación hacia sí mismo, darse el permiso de la vulnerabilidad y el crecimiento a través del dolor), tampoco podremos sostener ni el crecimiento, ni la sanación de nadie.

El papel del facilitador de Yoga, es bastante complejo, porque no se trata únicamente de dirigir posturas, o de hacerlas bonitas, tener cuerpo de revista, sino se trata de contener al alumno y al grupo, de cambiar la clase sí alguien llega indispuesto, de observar si alguien se pone pálido, de estar en servicio a los demás el tiempo que convivan en la clase; pero lo que los maestros verdaderos hacía, era ser un lugar seguro para los discipulos, es decir, los regulaban desde el cambio ambiental, y mental, del alumno y del grupo, para eso, se necesita tener muy poquito ego y muy alta vibración mental/espiritual para no caer en las trampas de los egos de los alumnos hermanitos menores.

Por todo lo anterior, el Yoga nunca podrá ser moda, porque siempre existirá un doliente y un sanador, y cuando esos se unan de alguna mágica manera, van a trascender todos los mandatos sociales y culturales, ya no importará si las chaclas son caras o baratas, sí la licra es fina o del mercado, así que dejemos que las otras disciplinas sigan perdiendo el tiempo, poniendo los traseros firmes y confiemos que la tradición que milenariamente ha estado en la tierra, encontrara a sus adeptos que por dharma desearan acercarse a los pies de su Maestro.


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